lunes, 29 de diciembre de 2025

La postal del año 2026

Esta es mi postal de 2026: unos cables trazando el cielo como si fueran un pentagrama, y encima, una colección de siluetas que se van colocando a su antojo. A veces parece un orden secreto; otras, puro caos bien organizado… justo como las bandadas que veo casi todos los días entre Gumiel de Mercado y Aranda, cerca de la carretera. Llegan de golpe, cambian de dirección como si alguien les diera una señal, y cuando se posan, el paisaje se queda en silencio un instante.

Cada vez que los veo, me vuelve una escena antigua: las peripecias con “El Perico”, la red, el cuaderno, las manos frías y esa mezcla de juego y ciencia. Capturar a los tordos, anillar, sacar una gota de sangre, pesar y medir sus alas… “cosas de científicos”, pero también cosas de amistad y de campo, hechas para la tesis doctoral de mi amigo y para nuestra propia curiosidad.

De todo aquello me quedó un aprendizaje pequeño y precioso: mirar mejor. Distinguir el **estornino pinto del estornino negro; reconocerlos por su manera de estar en el cable. Por eso, en esta postal, el “26”  es el año que ojalá se nos vaya llenando de buenos encuentros, como se llenan los cables de estorninos.
 

Salud, música y alegría en el 2026, 
un año con buen vuelo, buena compañía y cielos llenos de señales bonitas.